Conversaciones con tu ego29 Sep 2008 12:09 pm

… sólo tiene “Play” y “Stop”. No existe el “Pause” ni el “Rew” ni el “FF”, así que de nada sirve lamentarse por el pasado ni preocuparse por lo que vendrá… sólo tenemos el poder de decidir cada instante, porque una vez pasado no podremos volver a él, ni para volverlo a disfrutar ni para cambiarlo. Sólo podemos seguir en nuestra película. No podremos saber qué va a pasar porque no podemos verlo, ni tampoco decidir cambiar de cinta en el momento en que algo no nos gustó.  Hay que seguir sin culpa y sin miedo sobre lo que no pudimos y sobre lo que no podremos controlar.

Te deseo que disfrutes de tu película :-)

Conversaciones con tu ego17 Jun 2008 01:34 pm

De una canción de Rebeca Jiménez (http://www.rebecajimenez.com/)

No se si lo hice bien,
mejor no darle vueltas.
Me fui dejando el corazón
y la cabeza.

No hay que mirar atrás
cargando con la culpa.
Nos enseñaron que era así,
pero el miedo es una trampa.

Hay días que no volverán
si te empeñas en mirar atrás
como duele…

Yo soy sólo lo que puedo dar,
una mezcla entre fragilidad
y deseo…

No hay nada más que añadir…

Conversaciones con tu ego02 Jun 2008 04:21 pm

A veces pienso que la muerte es simplemente el paso a un estado adimensional. Durante nuestra vida todo lo que no pueda ser concebido por la dimensional imaginación humana no existe. La misma existencia en sí tiene un sentido material, físico, en un espacio y un tiempo limitados. Todo está medido y encajado, todo ha de tener un principio y un fin, no sabemos pensar, mejor dicho, no sabemos “ser” de ninguna otra forma. No podemos concebir el infinito, o la muerte, o la creación de este universo porque nada de ello tiene sentido en nuestro mundo dimensional, para nosotros sólo son nombres que hemos puesto a algo que no podemos entender por nuestra propia naturaleza. ¿Y si la muerte no es más que el paso a la adimensionalidad? A un lugar que no es lugar, en un tiempo en el que no hay tiempo, no hay principio ni fin, porque nada de ello tiene sentido en un “mundo” adimensional. Esta forma de pensar me consuela y me hace tener un poco de menos miedo a la muerte, o mejor dicho al “paso a la no existencia”.

Buscando a Blake13 May 2008 02:59 pm

NAN…

Cuando al fin tomaste la mano que durante años te tendí parecía que mis sueños se habían hecho realidad. Vencí, ya nunca nadie se reiría de mí. Por fin tenía la fuerza y la valentía y sabía que lo iba a conseguir. Y lo conseguí, lo conseguí una y otra vez hasta desgastarme… hasta que en vez de tu limpio rostro te diste la vuelta y te mostraste por dentro: fría, huidiza, constante y sangrante. Me clavaste tus puñales uno a uno lentamente y bebiste de mi, y bebiste y bebiste porque tú nunca te sacias. Y yo te dejé beber porque estaba enganchada al dulce olor que emanas. Aún puedo olerlo cuando veo mis heridas, cuando lloro ante ellas delante del espejo, cuando a veces soy débil y desearía volverlas a ver sangrar… sólo para obtener el dulce placer que me dabas, la falsa felicidad efímera…

Sé que estás ahí, oculta en algún recodo, esperando tropezarte conmigo en cualquier esquina, aguardando una oportunidad… porque a ti nunca se te cierran las puertas, siempre tienes un hueco por el que mirar y así esperas pacientemente una nueva oportunidad para imponer tu dictadura.

Te arrastras por las miserias de la gente, vives de su miedo y desesperación, te haces grande con cada rechazo con cada burla. Y ahí estás en ese momento como solución y refugio, preparada con tu reluciente y hermosa manzana envenenada que después se transformará en el peor de los golpes, en la caída a los infiernos para quizás no salir…

Sigues ahí pero jamás te volveré a dejar entrar…

y entre cada palabra y silaba pronunciada, como surco áspero al recorrer, quedaran mensajes sin descifrar… que escondan mentiras aprendidas. …”

Ahora soy yo la que se alimentará de tus miserias, y te usaré y beberé de tu sangre a mi antojo.

la-huida.JPG


Bonus track05 May 2008 09:55 am

Roberta era una pequeña mariquita de color rosado que vivía junto a sus hermanas y sus padres en un pequeño agujerito de un jardín cercano a un arroyo. Roberta no era como el resto de sus hermanas. Al salir del cascarón se hizo daño en una pata y tardó mucho en aprender a caminar. Sus hermanas se habían reído mucho de ella “Roberta, patituerta nunca saldrás por esa puerta” y así, aunque poco a poco Roberta aprendió a caminar perfectamente, nunca se atrevió a salir de su agujero. Su mamá la seguía alimentando aunque ya era lo suficientemente mayor y capaz de conseguir alimento por si misma. Pasaba las tardes de sábado tumbada en su escondite y mirando hacia la salida de su madriguera. Roberta imaginaba que salía volando de aquel agujero, que sentía el viento en sus alas, que bebía agua fresca del arroyo. Soñaba que era feliz, bella y ligera como las demás… Pero nunca se atrevía a salir de allí. Estaba calentita y segura, sabía que nada malo allí podría ocurrirle. ¿y si fuera volvía a lastimarse otra patita? sus hermanas volverían a burlarse de ella… y ya era muy mayor, puede que no lograra recuperarse… pero siempre sentía una vocecita en su interior, una vocecita ya muy débil porque había estado ahogándola durante años, una vocecita que le repetía: “sal, hay un mundo fuera para ti, cada momento que pasas aquí dentro imaginando que vives la vida ahí fuera es un momento precioso que estás desperdiciando… tu imaginación no te proporcionará la sensación de la brisa en tu cara, ni el olor de las flores en primavera, no calmará tu sed con el agua fresca del arroyo, ni acariciará tu cuerpo con la hierba fresca… sal de aquí Roberta, vive, porque la vida está hecha de esas sensaciones que tu tanto temes conocer…”.

 

Pero Roberta tenía mucho miedo. Muchas noches las pesadillas la atemorizaban y no la dejaban dormir. Soñaba mil peligros que le acechaban fuera. Se encontraba sola, indefensa y en la oscuridad. Una tarde de Sábado se encontraba como siempre tumbada en su agujero imaginando el mundo cuando de repente vio que alguien entraba en su madriguera. No era ningún familiar ni amigo conocidos. Era una libélula alegre y juguetona que había entrado a curiosear en la madriguera. Sonrió y se dirigió a Roberta - “hola pequeña habitante de la madriguera, ¿qué haces aquí metida sin disfrutar del día tan hermoso que espera ahí fuera?” Roberta estaba muy asustada, estaba sola en su madriguera, todos los demás se hallaban fuera jugando en el arroyo. “No quiero sali, - balbuceó- hace mucho calor y el sol derretiría mis alas”. La libélula puso cara de asombro, movió hacia atrás la cabeza, pensó un instante y después dijo: ” el sol no es tan fuerte, ahora mismo es cálido y placentero, trata con mimo las hierbas y las flores, y también nos tratará con mimo a nosotros. Si tienes miedo yo volaré sobre ti, así te protegeré del sol hasta que estés segura”. Roberta se retorcía sobre si misma, no quería admitir que le daba miedo lo desconocido, el mundo exterior, improvisó otra excusa en el momento: “es que no me encuentro muy bien, me duele la cabeza y la tripa, he debido de pasar frío…” a lo que la libélula respondió: “Nada mejor para recuperarte de tu mal que el agua fresca del arroyo de ahí fuera, ¡es milagrosa!. Ven conmigo, te la mostraré…” y extendió una patita hacia Roberta… Roberta estaba muy asustada, ya no sabía que más decir… se sentía acorralada, no quería admitir que tenía miedo, pero tampoco quería salir ahí afuera… de repente en un momento de despiste notó un golpe seco tras de si, se giró y vio a la libélula en el suelo muy cerca de ella. Su papá estaba de pie junto a ella. “Roberta, cariño, ¿estás bien? ha sido una suerte que haya vuelto en este momento,¡he pillado a esta libélula que estaba a punto de comerte!” Entonces Roberta se dio cuenta de todo, la libélula había tratado de camelarla para atraerla hacia sí y después comérsela. El suelo se movía bajo sus pies, ¡tampoco su madriguera era segura! fue entonces cuando comprendió que ningún lugar lo era, que lo más seguro para ella era estar junto a quien la quería, dentro o fuera de la madriguera, cerca o lejos de casa, por fin lo había comprendido. “Papá, vamos fuera, quiero ver como es de verdad el mundo” Su padre la agarró con fuerza y ambos salieron de la madriguera. Mientras lo hacían Roberta ya no sentía miedo, sentía que estaba cada vez más segura y más cerca de su felicidad… y por fin iba a ver la luz.

Buscando a Blake28 Apr 2008 03:31 pm

¿Cómo puedo deshacerme de ti? ¿acaso de verdad lo he logrado alguna vez? Se que una vez sentí que podía dominarte… pero fue sólo un espejismo temporal. Intento saltar pero me faltan las fuerzas… alguien me empuja pero no es suficiente, soy demasiado fuerte en ti, sólo yo puedo derrotarte (a ti, y a esa parte de mí que te sigue ciegamente…) pero me tiemblan las piernas en el momento final… mientras todos miran para ver mi salto yo me aferro a ti y no les miro, no les oigo no les entiendo, sólo hablo tu idioma. Y tu me cobijas y me meces como de pequeña, pones la manta en mi cabeza e impides que oiga los gritos. Y mientras inventas una nueva vida en mi cabeza que me hace huir de la realidad.

Unas veces te comes al oso, y otras veces el oso te come a ti

Buscando a Blake28 Apr 2008 03:06 pm

Ojala pudiese sacar de ahí adentro la parte de mí que tanto me duele ahora. Se que el dolor se irá con el tiempo, pero mientras tanto siento que me estoy ahogando, intento respirar pero no puedo coger el aire suficiente porque está ahí presionándome. Su misión es recordarme todo el tiempo el por qué de mi dolor, y no puedo evitarlo, porque aunque mi cabeza lo olvide el dolor me lo recuerda constantemente, en cada exhalación.  Y no existe medicina ni consuelo, lo busco pero sólo consigo que me apriete más en el pecho. Quiero olvidarlo quiero dejar de sentirlo pero no puedo… sólo quiero cerrar los ojos y que al abrirlos desaparezca.

Buscando a Blake28 Apr 2008 01:16 pm

Que hoy simbolizan para mi el réquiem por los últimos replicantes porque acaso… ¿no es eso lo que éramos? y eso fue a lo que morimos… cuando perdimos la memoria, yo antes que tú y tú arrastrado por mi amnesia. Cuando olvidé las llamas más allá de Orión, y tu tratabas de refrescarme la memoria pero yo ya no tenía esos recuerdos, ni esos ojos con los que veía más allá, ni ese sentido del respeto y la lealtad que sólo aquellos como tú y como yo una vez tuvimos. Y ahora me encuentro encima del tejado llorando y comprendiendo al fin, que como lágrimas en la lluvia se irán.

Buscando a Blake28 Apr 2008 11:49 am

Anoche soñé con cristales rotos, y una niña mirando por la ventana. Se mecía rítmicamente sobre una mecedora de mimbre, y su sonido inundaba el cuarto. Tenía la mirada perdida en el manto blanco del exterior, que lo cubría todo… No se veía ningún otro ser con vida, ni ningún otro movimiento que el del viento, ni ningún otro sonido que el de la mecedora. Se mecía y se mecía y el sonido cada vez era más fuerte e insoportable para mi, pero ella seguía meciéndose y yo seguí tapándome los oídos, intentando pedirle una y otra vez que parase, pero parecía no escucharme, como si no supiese hacer otra cosa en el mundo que mecerse… y el sonido fue creciendo y creciendo hasta que el estruendo rompió los cristales de la ventana por la que miraba… y su brazo cayó sobre su regazo y sangró… y cesó de mecerse…

Buscando a Blake28 Apr 2008 11:29 am

Cada surco que labré pacientemente durante los años de oscuridad sigue sangrando, gota a gota, casi inapreciable pero incesante… casi de rodillas trato de aguantar las avalanchas provocadas por tus palabras que me hieren (… por mis oídos que me traicionan, por mis ojos que ven en las sombras como solían hacer…). Aún les oigo detrás… (… danzad malditos danzad, la muerte os acecha, y mientras vosotros caéis víctimas del miedo… yo viviré, porque sólo yo conozco los secretos de la noche…) a veces más lejos, a veces tan cerca que casi puedo notar su respiración en mi nuca… y se me eriza el bello porque veo el agujero ante mis pies, y recuerdo la caída constante durante aquellos años, el vacío, la soledad, la oscuridad… la cálida lluvia en mi interior, el olor, el tacto, las visiones… y vuelvo a aferrarme a la débil luz de la estancia intermedia que he construido y que por tanto tiempo creí que era la salvación… y me vuelvo a dar cuenta que sólo estoy cogida por varios hilos que tus manos sostienen, porque yo no alcanzo a agarrarme a ningún lugar real. Lo veo, pero no logro rozarlo ni con la punta de mis dedos, temo soltarme para intentar agarrarlo y caer, volver a caer y caer al pozo que ya conozco, al que fue mi hogar tanto tiempo, donde ansiadamente me esperan los monstruos que llevo dentro, los que con tanto esmero conseguí construir de una manera tan perfecta que logré que fuesen más fuertes que yo, la más grande de mis obras… y mi peor castigo.

“Confutatis maledictis,
flammis acribus addictis,
voca me cum benedictis.
Oro supplex et acclinis,
cor contritum quasi cinis,
gere curam mei finis.  “

Next Page »