December 2008
¿Es asà como me siento? ¿como una crisálida a punto de salir? nunca antes habÃa conseguido saber como era este momento, y no sé como será el que siga… aún estoy acostumbrándome a este nuevo estado, adaptándome, tratando de no aferrarme al pasado y no tener miedo del futuro, pasando despacio y calmadamente por mi nueva situación.
Nunca antes me habÃa sentido como ahora me siento… no entiendo por qué, ni tampoco me preocupa… cuando siento angustia me invade una desconocida calma a la que me aferro.
Me duele y sufro recordando esas palabras… que son las que al tiempo me recuerdan el estado en el que me encuentro. Es difÃcil, es malo y es revelador.
Ya no sueño nada, ni nada temo, sólo espero. Espero el dÃa en que ya no exista la razón del sufrimiento y sólo la calma. Pero no temo si esto no llega, porque por fin he comprendido que no existe mi mundo ni tampoco existe el tuyo, sólo la incertidumbre…
Mi corazón es puro y sincero, y te lo he regalado. A veces lo dejas olvidado y expuesto y me haces daño, abrazando ese otro corazón invisible que yo no entiendo, que tú idealizaste porque fue un sueño… pero que no tiene el calor ni la verdad que tiene el mÃo, esperando rezagado que lo recojas, envuelto en un papel de periódico caducado en alguna esquina de algún momento del tiempo… sólo es un segundo, sólo es un instante el que pasa a la intemperie, pero le mina por dentro.
Creo que este es un gran regalo, y espero que llegues a entenderlo. Si no yo seguiré mi camino pausado, imaginando que nunca pasé frÃo. Espero que tú no sigas jugando con tus sueños de pubertad perdidos.
No es posible describirla hasta que se siente. De repente unas pocas frases te hacen darte cuenta de que todos los últimos años de tu vida ahora cobran un sentido muy diferente. Te rÃes de los sufrimientos absurdos y sufres mucho más por la auténtica realidad de la que acabas de ser consciente. Es entonces cuando en vez de sentir pena por ti te sientes mucho más fuerte. Comprendes que por fin estás siendo sincera contigo misma, que ahora sà de verdad llegó el momento de abrir los ojos… y te das cuenta de lo cansada que estás… y de la fuerza que tienes y que hasta ahora no intuÃas tener. Los dioses caen de sus pedestales y se hacen añicos antes tus pies. Los sentimientos se vuelven confusos, y necesitas estar distraÃda constantemente para no estar recordando una y otra vez las frases que provocaron tu abreacción.
Si para bien si para mal… pues para todo. Para mal porque tu mundo y tus ilusiones ahora no están claras y no sabes si puedes seguir asÃ… para bien porque por fin despiertas de un letargo y sientes la paz y la calma que tanto añoraste.
Recuperas las cosas, los sentimientos que parecÃan haber desaparecido. Te alegras de volver a ser tú a tiempo, pero te entristeces de pensar en las cosas que creÃas haber conseguido y que eran reales y maravillosas, y ahora no lo son…
Pero tienes que darte cuenta de que ya eres un adulto y que a veces las cosas no son como uno quiere. No puedes seguir llorando por lo que pensabas tener, sino seguir adelante e intentar tener la vida que quieres, sabiendo que tendrás fuerza para afrontarla y encontrar tu camino.
“La paciencia es un árbol de raÃz amarga pero de frutos muy dulces” (proverbio Persa)
Son falsas las ilusiones de renacer a la luz que tengo ¿lo son? Igual nacà tocada de ese lado que me atormenta, de las pesadillas, de la extrema sensibilidad que me enloquece… de los cigarrillos y los vasos de ginebra sin hielo, del antiguo metal, del pelo rizado, de los pantalones elásticos, de la ropa de dos colores, gris y negro, de las cubas de calimocho, de los chupitos de Tequila… de las noches sin dormir, del cuaderno de los desvelos, de la autodestrucción, de tu cobardÃa, de la búsqueda de tu cariño…
…”Tonight, this is where we go
To find out who we really are
We’ve got nothing left to lose
Tonight, this is how we breathe
To put some strength back in our hearts
We’ve got nothing left to lose
We start from the dark”…